Ignoro cualquier cosa relacionada con mi padre en un forma que no es nada habitual para un hijo natural. Tampoco sé cómo responder a ello. Cierto que mi padre era muy mayor cuando murió. Conviví exactamente catorce años con él. Catorce años recién cumplidos, el 1 de septiembre; mientras que mi padre moría el 10 de septiembre, esto es, el 10 de septiembre de 1980.
Las cosas dichas y recibidas por él son muy escasas. Alguna referencia a su madre, sobre todo cuando lloraba por ella. ¿Por qué lloraba por ella? No lo sabré jamás. Y tampoco fue una cuestión de importancia, teniendo en cuenta que las cuestiones de importancia estaban prescritas. Yo creo que tenía sangre judía. Lo cierto es que su madre era armenia. Y de una armenia encajada en algo ruso, como las muñequitas. Tal vez más ruso que armenio, o más judío que ruso y que armenio. Mi abuela concertista de piano. Y tiene cierto interés, al menos para mí, el hecho de que como pianista fuera invitada a tocar el piano delante del mismísimo Hitler. Se confirma que Hitler atraía de una manera magnética a todo judío. Por otro lado, el padre de mi padre se había casado con esta mujer que parecía y aparentaba muchas cosas (una cierta capacidad para luchar por los derechos humanos a principios del siglo XX); y es algo notable, atraído por no sé qué. Me gustaría poder mostrar unos daguerrotipos, algo muy antiguo en fotografía, que se había hecho, junto a sus hermanas, o algo de sus hermanas, en su ciudad natal. Cierta Constantinopla. El rumor todavía nos persigue. Yo no sé nada. Y nunca sabré nada. Por saber no sé el nombre completo de mi abuela. Sé el apellido que donó a su hijo: Bedrossian. Parece muy armenio. Hay algún que otro vendedor de alfombras que tiene en Barcelona negocio dispuso su nombre muy parecido como reclamo. Pero esto érase en la Diagonal hace ya tiempo. Tomo carrerilla para lograr entender la poca información habida. Generalmente podría ser mucha más, a petición o a voluntad de algunos de los queridos seres que compartieron luz y alegría, y después algo como distancia y abrasador silencio. Algo como un seno blando y sabroso, que en mi caso, y en el caso de mi familia, fue enteramente piramidal. Por oxigenado el secreto se hubiese desvanecido pronto. Yo tengo que aludir a un secreto. A algo que fuera secreto, a algo que se quisiese ocultar en su momento. Fuera de mi abuelo, médico rural, transumanar, concepto divino cómico, dantesco, que escribió un par de buenos libros: cuyo título he guardado, o él ha guardado, en mi memoria: el médico encadenado. Encadenado y medio forajido, que anduvo a tientas y a gatas, por la meseta castellana de la preguerra. Ya por eso, mi abuelo nacido a finales del siglo XIX. Lo cual me deja petrificado. Mi abuelo, intelectual, coétaneo a Nietzsche. ¡Todo eso son zarandajas! Zarandaja. Yo recuerdo esta palabra completamente en desuso que salía con mucho prestigio por la boca de mi padre. Igual que comer galletas con agua. Recuerdo algunas cosas más. Su comportamiento era muy irritable.
(Carta de amor de Lucio Poquer. Historia de amor de Lucio Poquer. Escritor emigrado a Francia. Filósofo. Valvúleo escritor. O cieno escritor. Ambos dos nombres que le sugerían su carácter y su personalidad. Las cartas están dirigidas a Mónica León Garrido. Su primer gran amor que actualmente reside en California, EEUU. Las cartas de amor en un momento en que no sabía qué era ello que se le venía agorando su cuarenta cumpleaños. Si comentamos este instante fue para poner en tela de juicio su sincero amor igual a las cartas de Hegel en Glas, son significativas de otros procesos.
Le comento si puedo añadirlo.
Me comenta sí, pero no puedo estar por ti. ¿Desde cuándo tienes ese conocimiento exhaustivo de mis cartas?
Soy el mismísimo amigo de Hegel.
¿Hegel tiene amigos?
Tu historia de amor es interesante. Me dijiste que habías sido abandonado por esta señora.
Sí, andando los principios de los noventa.
Tú tenías veinticinco años.
Sí, y ella dos más que yo.
Por entonces te propuso mantener relaciones mientras ella era igualmente abandonada por alguien que no eras tú.
Estaba en ese proceso. Pero no estoy seguro. Siempre supo mantenernos a distancia. Aunque yo le conocía. Y lo realmente importante es que subyacía un proceso inverso entre ese alguien y yo. Él se alejaba de ella, yo me acercaba a ella (cuanto más mejor). Y no pienso que él la estuviera abandonando. Pienso que no lo sabré nunca. No existía en ninguna parte la versión oficial. Si la hubo no supe escucharla.
Te parecía el amor entonces una cosa del futuro, ¿qué te parece ahora?
Una cuestión del pasado. Pero es una cuestión de gramática. Intenta cambiar el significativo 'del' en ambos casos por el de 'de' también en ambos casos.
Fuiste abandonado es 'tu experiencia'. Ella se fue a Los Ángeles.
Sí.
Con la condición de volver. Te sugirió una suspensión.
Sí. Algo así como un suspense. Trueque entre lo que se vive y el misterio por el cual se vive. Entre la realidad y mis grandes expectativas. Tenía unas expectativas enormes, eran por tanto expectativas completamente espirituales. Algo que en realidad sólo tiene un parangón en la mística. En el laicismo exige un cumplimiento más o menos práctico.
¿Qué hizo ella?
Me escribía cartas.
¿Qué tipo de cartas?
Cartas de posición. Tal vez ella se estaba orientando. A la postre me lo comentó cientos de veces. Una transición para llegar a ser una persona mejor. Considerando sus palabras, yo creo que fue muy burocrática (muy lenta). Pero también, apenas la conocía. Quiero decir, tuve la misma sensación en ambos estados. La conocía y no la conocía. Tenía una habilidad maestra para confirmarme lo que fuera.
¿Qué hicistes tú entonces?
Seguí trabajando.
¿Qué hacías?
Estudiar, leer, estudiar, escuchar música, leer, estudiar, dormir, dormir, tocar la flauta, estudiar, leer, estudiar. Mira, yo siempre he creído que estudiar y leer eran cosas absolutamente necesarias para solucionar los problemas del momento, los que iban apareciendo. Me urgía. No pensé nunca en anticiparme, ni en retrasarme. Tal vez hubo un momento en que despareció el paralelo, o los paralelos, lo que vosotros llamáis referentes. Yo no soy un filósofo que exponga un tema sobre la mesa. ¿El filósofo de un sólo tema? No. Me sentía muy francés y quise apreciarme en la soledad. Por hablar y discutir no habría sacado ningún provecho. Mi intuición me propuso ahondar en la escritura. Pero hasta hace muy poco pensaba que hablar convenía al escribir y a la inversa. Estaba muy equivocado. Merecer estar equivocado es una bendición. No es ningún desastre. Pero me propuse disociar ambos esquemas. El tiempo me ha dado la razón.
¿El tiempo decide?
No, yo sólo sé que fui abandonado por mi primer gran amor. Quise decirle, quise comunicarle un sentimiento completamente diáfano, transparente, muy sencillo, y no pude. Quise escribirle una carta y tampoco pude. Era antisolidario profundamente. No sé con qué debida justicia me impresionó esa falta de demostración oral por lo que sentía. Luego pensé que si hubiese sido religioso me hubiera visto verdaderamente, y por lo mismo, en un apuro, y en un acto de antisolidaridad excesivo (y no pude ver lo disociados que estaban la voz y lo escrito). Más tarde pensé que si hubiese sido religioso me hubiese salvado, pues el amor está perfectamente escrito. No sé si me entiendes. La religión es afectuosa precisamente porque está escrita. Hay que encontrar a la persona que lo escribió todo en lo concerniente al amor por X.
A partir de ahí peleaste por lo que consideraste que no podía abandonarte.
Precisamente, si ella supiese que no fui abandonado por ella sino por mí, por mi cuerpo, por mi mente. Estuve a punto de abandonarme a mi suerte.)
23 de Abril de 2007
Pongo en el caso óntica en el mejor de los casos óntica la Sonata ónicamente sonando, escalerilla principal hacia los bajos de un jardín imperial donde un moro de largo puñal, etc... Bulldozer rastrillando el cobijo del Budoir que en su primera mitad portátil de mano en clave y viola de gamba, trescientas trece particiones: bajo continuo xilofón hawai mondrian o gaugin desarrollando viñetas eólicas tras/après una versión de cimitarra esférica oro de gustorro por un zumbido de cremallera de vaina de pústula de abdomen, abejorro/ángel posando tranquilas manos sobre linfáticos órganos al nivel deseado por reducción mística. O ascética. Despegar. Esencias ágiles por muy bajo que esté del continente del planeta del mundo escapando del murgas antitesoros tesoro. Bóveda Shakespeare indujo como de dos lacayos en Bluso cava barato y copa inscrita Teocracia Hornacina en la gran Danaide desnuda. Ruedas pús el Hércules sueños autocrítica un espacio seguidamente un instante seguidamente trescientos trece veces la sinfonía, Derrida por la etiopía o por la judía. Llegando a lo seco mónada que abrasa el sendero negro sobre el blanco virgen de una superficie, etc... recién encalada (No pueblo de Andalucía) Poderosísimos son los brazos de los gitanos por arrancar el suelo hasta la altura del Ancestro Luna de Bigote amarillo estercolero tan bravo cómo come el tano pues es cerdo preces si es órgano peces síes. Cerca la Nasa si es grasa. La economía ruge. Plantel dice pasteles son los nacidos hasta que níveas manos manufacturen di que se posen sobre sus nidos (ay, ay, ay)= pues la braga es túnica sagrada. Adiós Martín pescador adiós merluza abaratada adiós desbaratada medusa de riegos perpetuos de agua. Abundante y mísera catedral de espejos y de espejos y de espejos y de espejos: pornografía actual o hacer dentro el amor o dentro de un cirio. ¡Edredón plumón migratorio! Un par de intestinos que vuelan cosa hecha para que mañana sea otro día en la evolución general. ...Ceñuda... o sea Plano, o mano o llano. Dos de joder para los vectores del jardín. Plinio de un plutonio de un bulbo de un geranio, de los de mil, o sea mucho más simple que la rosa de la cual los pétalos en guerra han esparcido los libros recogen la atmósfera o en el ámbito de un baladí vientre atabernaculado. Vida mía el vino del resto del día. Jesús vida mía. El origen de la virgen es la orina del recién quemado bosque. Sí, un cerco en el mantel juanina. Sí, una vieja prosodia en la próstata vacía de un ministril, y por fin, sí A LA AYUDA prochimpanzas del culo. Dispuestos, en filas, pectoral con medallita de perla de Burbuja Oeste, alzando un fortepiano/primero que dé un paso presto será Mozart del camino Berganza uuuauay. Lástima el camino se concentra se eleva Bosco Bosco dilatado. Parto dilatado apartado apartado de un puñetazo (o un 'triar' así) Bosco lo separa. Dos niños que juegan no pueden ser pareja. Shakespeare pun de honor lo declara enormemente en un párrafo que ruega la subsunción, la traviesa, la longitudinal, escapada cric cric cric el moscón atlántico, el moscón barroco que al fin penetra la sustancia vítrea de una habitacón ángela. Los críticos de arte ahuyentan la pesadilla op-mitiendo opritiendo la subsunción universal de los motores reactantes. Pampanantes sujetos introducidos de pie en sus lanzas evaporando el sistema espinal. ¿Sabías esto? ¿Sabías la coagulación, el espanto de toda cosa concentradísima? ¿Sabías que la espuma es vitriolo inseminal pétalo/garfios hasta los confines o más allá de un barco de vapor, de una máquina semental, o de un bravo largo y harto? Sí, la gato de sorcière o torero enrojecido o. En fui, que mientras esto cónsul Nave. Hasta pronto Braganza, Ónix, ónica, Adiós: trescientos trece biparticiones violentas instantáneas, espontáneas, da serpiente ya anida, escupe el programa... ¿Entonces qué temes de un tipo así? Imagínate que termino tu sobrecargado sforzo Tiendes a apartarte cuando me ves con un guante soberano de colona. Así perfectamente... Así perfectamente... ¿Hemos hecho alguna vez el amor pero sabrías cómo poner un ácido uno tras otro ácido? Tengo un macroespíritu del tamaño de un sarcófago medido en puntas. Medido en puntas de cristal tan fino invernadero para las hortensias. Encabalgadas y corintias, las yeguas trinando corto en las ponzoñas del trigo. ¡Maldita sean los trigos y los trigales! Sedal de la superficie terrestre: peces como el cuervo se arrañan el espíritu bolsón, cuero de rudas fibras que cuenta como el agresivo ábaco de los débiles que lateran más abajo donde las líteras son de cobre y las paredes de cueva. Ah, el tupido búfalo que espanta a un erecto en singular manía. ¡Y aligera peste porque el cuervo puede venir y manifestar en 212 bipartición! Petunias, madejas asilvestradas en el marco puro de la tierra. Un abuelo nutre con vapor orgánico las crisálidas del enemigo. Abyecta pistola cubre sus orificios. Retirado coronel. Le gustaba tanto Dvórak entre escalopa y bistec patatas fritas y consomé que el cuarteto se introdujo en recto y en verso. Pero hélo momento de disgracia. Displacer no fermento, No formato yogur. ¡Ande estás! Y no al coronel sino tú que vienes a estas horas y disgustas a juanina. ¿Entiendes el cadalso? Prum, sube y sube. La mentira estira y tensa las violetas muslos, pecho de coral, romántico individuo qui joue la flute à bec sobre el mármol de la cocina. De mi cocina señora (dice Shakespeare). La cocina de usted (dice Shakespeare). Y en fin, y Enrique VIII con envidia de mil cojones extrae laúd nuevo cadalso con música de fondo coincidente. Enamorados pi p'tit, enamorados ni'p'tit, je suppose. Anclaje. an claje: punto de encuentro entre un tornillo y una tuerca. Hermanos-primos del clavo Oriental y la especia Umana.
24 de Abril de 2007
Hay un solo corazón que sirve para amar los misterios.
Está leyendo hoy lo que le sale más abajo puesto que manejó unas ubres enteramente perfectas, y él dijo que se parecía a Mozart.
¿Por alguna razón? Mira de Belén a Gomorra, y bajar por la escalenta de las cochinadas. ¡Brr, cómo los tíos inteligentes no nos ayuden por casualidad! El rescate atañe a Bomberos, ambulancias, Técnicos sanitarios.
¿Has terminado?
Prefiero las verdades y las mentiras de hacer el amor.
La galera mundial de ritmos, el acontecer general, tu misión, mi trabajo. En mi modesta forma de entender,
¡vaya por Dios!, debería comerme a alguien.
Técnicamente he superado con creces tus cartas de amor.
¿Has supuesto que toda nota biográfica es un defecto?
¿Al lado de quién estás?
Quiero decir, en las horas bajas.
Cuando no comprendes ni dejas de comprender. Las dos cosas al unísono en un límite extrañamente andado que no puedes salir de él por lo inexistente de su caso. Unísono porque estás pendiente de poderlos unir en dos perfiles. Exactamente cuando tú crees que arriba y abajo
horizontal vertical o andando el tiempo.
A modo de un cabezón magnífico
como el jarrón de mesa
urinario a ras de suelo, y no puedo tirar más abajo porque todos tus amigos hablaríamos de la mierda.
Desde arriba hasta abajo si no estás en siesta ¿qué eres? ¡Portento! Un conducto completamente vivo. La mierda viva que has estado adorando en la nave boca.
En cierta manera es el hálito de una frase la que crees que es distinta al pelo. Pero piensa que todo con aire es lo mismo que toco con mano profanadora si aceptas que Hegel kant nunca fueron amigos tuyos; no hágoramos más cuentas que las que tú puedas hacer fuera de ser quemado como el bosque por la noche, y por el día debida a una destrucción de hemos aprobado. Si quieres callarte estás en tu derecho pero no sigas diciendo que no te poremos enterar con sal. Pues ya no eres Mozart, ni el Mozart que hubiésemos deseado algún día.
Sol, Re
No eres diamasón.
Ni cal.
Sí, yo quería usar dimasón. Y pasar de lado por todo el asunto de la santa mujer que después de 15 años vino a refugiarse en una sola idea completamente fuera de programa, o muy mal programada. Vino a refugiarse en la idea de que yo la quería tanto como para dejarlo todo. En cierta forma así fue. Pero si hablamos de un texto la chiquillada se convierte en algo extremadamente muy serio.
𡺓𡺔𡺕𡺖𡺗𡺘𡺙𡺚𡺛𡺜𡺝𡺞𡺟𡺠𡺡𡺢𡺣𡺤𡺥𡺦𡺧𡺨𡺩𡺪𡺫𡺬𡺭𡻒𡻓𡻔𡻖𡻗𡻘𡻘𡻙𡻚𡻛𡻜𡻝
martes, 21 de abril de 2009
Mozart Zarandaja Amor y cierra Hegel (Glas ópera)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario