Propiamente, porque cuando me propuse traducir Paradis de Philippe Sollers no sabía lo inexplorados que estaban los flancos, los flancos galos siempre galos, a la postre, propiamente, adverbios genitales, muchos genitales, adverbios, tantos, genitales, genitales. Primero porque no hay costumbre de organizar las palabras como si fuera la lista de la compra, Carrefour, leche, pimienta, aceite, sal, azúcar, segundo, porque los verbos accionan, reaccionan, pululan como nombres propios, y se convierten en mi yo qué debería hacer, sugiriéndome que lo haga ¡ya!, que no lo deje para otro instante, y además, aniversario, onomástica, santuario, de nuevo templo, de nuevo índice, índice telefónico, quiero decir, a los que debemos llamar, nuestras huestes, con ellos ir a nuestra propia guerra particular, a nuestra propia guerra, exterior, interior, con nuestras propias fuerzas, soldados de élite, o soldados mercenarios, algo peor que un soldado mercenario, las palabras se encabalgan unas sobre otras, pero se simulan, con una cadena de broncíneo macho que surca los lagos, tanatorio o camuflaje para los vivos, los que no están tan vivos, los muertos, maquillaje, enjalbegar a una anciana descolorida, o darle esencia de trementina a la encía de un caballo, lo que vuela, lo que repta, lo que navega, lo que trasciende, iguala, suspende, erige, sobrelleva, anchas espaldas, hombros macizos, abultados, muñones ferrosos, manos extintas extintos cortafuegos escribe, luego habla, luego modela, luego logra, donde qué, donde cuando, donde aquél puso la mano, el pie, la gorra, la espada, la flora, lenguaje entre vegetal, mineral, acuíferos proto aleluyáticos, donde se cansa o se descansa, se retuerce, se envuelve en celofán para regalo, cumpleaños, fiestas, iluminadas, a media luz, bajo la luna, al sol del mediodía, por la tarde, tomando café en una terraza, o simplemente mantiene una conversación con el mismo demonio, bajo los plátanos, tilos, sauces, fumándose un canuto, un perruco, cáñamo, entre formatos de alcornoque y albornoz, árabe o musulmán, protestante, sanjuanista, enciclopedista, reunión y conversación con brandi con santi con Hilario, María virgen o no tan virgen magdala y compañía, las mujeres, las niñas, los hombres y los niños, los géneros paralelos, cada cual a lo suyo, y luego cada cual entrometiéndose en los asuntos de los demás, por pura complacencia, sin miramientos, algunos estados generales del cuerpo, como el mareo, el sarpullido, la inflamación, el embarazo, el dolor de cabeza, un resfriado o una neumonía, aquejado de afasia por no poder hablar en oralidad, cuando buscaba oro, cuando olía a oro, a cien mil kilómetros de distancia, bicicleta, avión, barco, coche, el coche para monseñor, para un papa o para pasar el rato, excursión, navegación, luxación de pie, muñeca y codo, hinchazón por juanenes, por vía venosa, o arterial, por las vías que sean, turistas, mojigatos, lavanderas de Finnegans o lavanderas de Genet, las rosas, los labios de las rosas, los grandes labios de todas las rosas, los carnosos labios de todas las rosas del mundo, para significar algo más que un músculo, una pierna, un muslo, después el sarcófago pero antes la cuna y el seno, altas montañas, ondulados valles, dulces valles, en medio cabañitas, casas, pinos, los pinos sobre las faldas de las montañas, o trepan o mean, penosamente trepan, los pinos acercándose a los lindes, límites, limítrofe, la guerra limítrofe, hasta que la lucha se para en determinada hondonada, cierta línea paralela o trinchera, la ingobernable pared intestinal, o celular, fotocopias, mil, millones, extremaunciones, palabra literal, máximo representante con taja navaja cabreo, saca la navaja y le raja la garganta para que nadie pueda hablar más, el representante folla, viene por la izquierda sale por la derecha, y después siempre en línea recta, huele que atufa, oye que susurra, ruidos, pero también quejas, quejas de los vivos, tantos labios, tantos muslos, labios muslos, y piernas como floretes. Folla y traga, traga y folla, en olor y movimientos de orgasmos, pero en un campo de flores, árboles, incluso encima del mar, de un barco de un yate, en la montaña sublimando el paisaje, siempre arriba y abajo, en una distancia universal, arriba y abajo, como los pájaros, arriba y abajo, sin demasiada dificultad, podemos decir que todo lo contrario a como suben y bajan a ras de barro las huestes de Guyotat, en Edén Edén, violando, socavando, masticando, devorando, carne humana, ninguna idea más que la masacre y la estulticia, la necedad incorporada como órgano, órgano capital, capitel, capitanear unas hordas comparadas a una gran máquina de esfuerzo ninguno, el acabóse, máquinas de rejonear, de horfanear, comerse a niños pútridos, tetas podridas, coños viejos y ralos, coños cuyos labios quejumbrosos escupen la sangre por método, por presión, desarticulada, desorganizada antropofagia, blandiendo camisones y pijamas, los camiones, equipos especiales, aterrizan donde pueden, masacre proto cristiana, no romana, actual, mestizaje, todo hecho, todo rehecho, contrahecho, emulsión carne, espuma, baba, espermas, líquidos impensables, líquidos de postre, un niño doblado, una mano rota, un músculo atravesado por una bayoneta, el muslo de un niño atravesado por un niño, una mujer hiperventilada, un embarazo al revés, como un pavo relleno, cercenado a la altura del vientre, despega con ruido de chop, de flap, carne abotagada, llena de agua, de barro, chop chop, ancestros, ni surge el hueso, ni la cadena cromática de los dientes, arañan la superficie, no sale ni gota, linfática miel, supura, aúlla, el dolor como numeración, control, gas nervioso, Guyotat en Edén Edén, prohibido, ¿por qué prohibir lo que hacemos? ¿por qué prohibir lo que deberíamos hacer hasta que todo se agote?, se elimine, pues la tortura es un genital a medias, una media de genital, en un bar, un quinto de genital, sobre la barra, el cirujano remienda, recose, sutura, lava el miembro, un cuarto de genital, aplasta, machaca, el sistema nervioso se desenfunda, ¿por qué prohibir la intemperie del nervio?, la velocidad a la que opera, rayos de luz en el vientre, en el superestómago, raios de lus en la cabeza, en las dos cabezas, para una reflexión a posteriori, ¿de quién?, de un gran cerebro que se oculta detrás de las escenas materiales, de un cerebro austero, primogénito, pasando revista, pasando pasquines, retomando pascalines, un centro en todas partes, una parte en cada centro, un antes del concepto, un antes del tiempo, por partes, por individuales, todo se agota, el centro no se agota sino que extrema en punta, en punta dorada, en punta perlada, la gota de un esperma, de una especie de dolida eyaculación, nunca definitiva, pero Sollers se queda en el hombre exclusivamente en las mujeres, en la aparición del hombre y la mujer con apariencia de bien dotados, cremosos, ayer fueron a la playa, el hombre y la mujer recostados y amansados por todas partes. El panorama que se reinfla en recua gramatical verbal oceánica después de los vinos de las aguas termales de las cestas mímbricas, tímbricas, un sello, sello nobleza que obliga, aludiendo a sus confortables genealogías, martirología, ciencia exacta, bíblica, el gran libro, siempre abierto, peor que la bomba atómica, peor que un día de dispersión, diseminación, contrario a una difamación, de la misma familia, no vulgarizados, a lo mejor malinterpretados, volubles, en un espacio de ciudad, cuidados fraternales, maternales, un silogismo es una cereza en la boquita del niño, y cosas así, fruta temprana, ácida, con sal, pimienta, clavo, mirra e incienso, pastores, rebaños, cabras y ovejas, paladines, palatines, pascualines, parturiento, palimpsesto, unión panta panta, o kosmos kosmos, el extremo diurno, duro, diamantino, lo corta todo, desde una plancha de acero hasta la blanca superficie de un nenúfar, raja de arriba abajo la cabeza marmórea de Platón, tenemos a dos Platones, pilones, también pontones, junto a la clara luz de los flamencos, venecianos pintores, pintores venecianos, puertos a media tarde, luz rosada, inflamada naranja, grandes viajes, previstos viajes, en naves de factura barroca, perspectivas clásicas, luz amortiguada, preparada, los pasantes, los viajantes, los que embarcan y desembarcan, se distribuyen por Venecia, la Fenice, se distribuyen por San Marcos, al final logran establecerse, en algún sitio, lugar, apostarse para recaer en los ojos, en la luz, de media tarde, anaranjada, luz ultraviolada, olores mentolados, abisales remedios, la tasca, la buhardilla, los apostólicos bajones, encrucijadas, altamiras, minaretes de colores, alfajares, y por último soportales para ver, notar, sentir, explorar al último de los pounds. Y entonces la dependienta con voz irónica, con el tembleque en los labios, pregunta si Sollers ya está, si ha acabado de comprar, porque ha comprado lo necesario y lo no necesario, puede que no compre, sino que apile, y entonces, comprar es cargar, cargar sobre el carrito del supermercado, pero si no es una dependienta especiosa, ha comprado Sollers las palabras con una cierta idea de su valor, y puede, que en la reunión que vaya a hacer en su casa, una gran cena, la última o la primera, o siempre la última o siempre la primera, esta noche, mañana, o pasado mañana, él lo decide, lo prescribe, lo anuncia, le pone un pedazo de papel a la portera, a la portería, en la portería, o encima del cuerno de la portera, encima de su cuerpo, sin ningún tipo de ventaja, de anticipación, los que entren bienvenidos, pero Sollers en la reunión, saca productos de base, productos de nivel, de altura, concretos y estables, lata de tomate, etc. Y puede que él se vista de Cremona y sea limpio y correcto. Desinfectante. Boca desinfectante o de santo, arcángel, premura, bien, dulce, siete sillas, ocho, nueve, apóstol, enclave, el papa primero, mañana, pasado, por la tarde, a media tarde, con su ángel de la guarda, sin hablar, sin cometer injurias. Y una gran televisión entre por la ventana, espasmo, yo estoy aquí, yo soy la base del precio, ensortijado, ensortijados dengues, levines, astures, vascos, levures, menures, proto idea de mi fin y mi principio, yo era aquél, yo soy aquél, tú fuiste de repente una ideologización. Me compro la foto. ¿Producto o productos de supermercado? ¿Paradis? ¿Es un supermercado en sí mismo? De extremo a extremo, de estante a estante, de estante en estante, bibliografía, operación cordón umbilical, biblia, cojones, el par, ojos, boca, nariz.
𡺓𡺔𡺕𡺖𡺗𡺘𡺙𡺚𡺛𡺜𡺝𡺞𡺟𡺠𡺡𡺢𡺣𡺤𡺥𡺦𡺧𡺨𡺩𡺪𡺫𡺬𡺭𡻒𡻓𡻔𡻖𡻗𡻘𡻘𡻙𡻚𡻛𡻜𡻝
sábado, 21 de marzo de 2009
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