Derrida en castellano ha sido desactivado, o mejor, este sitio ha sido desactivado debido a una acción judicial iniciada por la CÁMARA ARGENTINA DEL LIBRO, palabrita del niño Jesús. ¿Qué mostraba en su interior? Una sorpresa, sin especulaciones, a pelo, Derrida en castellano. ¡Y Derrida en francés! La editorial Galilée ha publicado la mayor parte de obras del filósofo. Y la cámara argentina se ha sentido rigurosamente violada, el sarcófago de los muertos ha sido vilipendiado, los derechos de los libros no prescriben. Ningún sarcófago, por lo que sé, contiene tanto vivo, que no muertos. Los muertos reciben sepultura, es cierto. Pero no es menos cierto que los vivos la envidian. Lo vivo envidia todo. Incluso envidia al muerto más que a ninguna otra cosa. Posiblemente debido al estado mórbido. Sabemos que la editorial Planeta lanza cada año un premio considerable. Muchos ingenuos escritores mandan sus originales. El resultado siempre es el mismo. Muchos españoles compran los libros premiados de manera compulsiva. En cuestión de días se han agotado las primeras ediciones. Y luego como pájaros que emigran hacia territorios cálidos, y sin pasar por aranceles, pasan por lonjas de pescado y afanosos vende-libros-mugrientos. Pasan, se quedan, y rastreo. En un par de años se considera oportuna una nueva administración del producto, en vena: la selección Planeta de los premio Planeta. ¿Qué les parece el hecho catártico e insufrible del gordo y repugnante Lara repartiendo honores formalmente junto a académicos y escritores de renombre, ministros o peces de alto linaje? ¿Y os parece impensable que el señor Horacio Potel, sea lo que sea, haya hecho lo que sea, vaya a la cárcel por una causa antológica? Si es filósofo debería haber aceptado el humilde encargo que se le propuso. La ley no exige más que lo que se ve a simple vista. El talento de Derrida bien pudiera ser un encargo del más allá, una dotación paterno filial por explotar para los agraciados mentalistas del siglo XXI. Teniendo en cuenta la situación Planetaria yo no exigo pluriemplearismo. La ayuda de un filósofo reside en su reto vital. Poner el pensamiento en situación de una cosa tan simple y aceptada es perder tiempo y dinero. Para los interesados en textos gratis, por favor, pasad por las bibliotecas, o por las librerías. Y los estudiantillos de última generación, tened presente que vuestra sangre si está caliente enfriarla con una buena dosis de los párrafos inextinguibles de la saga Planeta y compañía. A veces da la sensación que son peores los que defienden causas justas que sus homónimos los destrozadores de las esperanzas de un buen texto. La luz pública es un burdel. Los seres humanos son esa especie de solidez gasificada, plegada, intestinada, que se arroga el derecho por mostrar lo propio de un sarcófago vacío. ¡Qué asquito me dáis!
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domingo, 22 de marzo de 2009
Derrida en castellano. El sarcófago. (Horacio Potel)
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