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viernes, 17 de abril de 2009

Apaciguamiento y sorpresa (Glas, pág.208 - 211, der. e izq.)

De donde la infinita superioridad del vínculo entre el hermano y la hermana. Vínculo familiar, ciertamente, puesto que la sangre habla, pero el único que suspende absolutamente todo deseo.

Ningún deseo aflora en sus consciencias - consciencias que Hegel analiza - mientras que la consciencia era, en las otras relaciones, esencialmente deseante. Ningún deseo, pues, entre las singularidades de sexo opuesto, 'relación sin mezcla'. El hermano y la hermana 'no se desean el uno al otro'. El para-sí del uno no depende del otro. Son, pues, al parecer, las dos únicas consciencias que, dentro del universo hegeliano, se relacionan la una con la otra sin entrar en guerra. Desde la generalidad de la lucha por el reconocimiento en la relación que soportan las conciencias, estaríamos tentados a concluir que en el fondo no hay vínculo hermano/hermana, no hay ni hermano ni hermana. Si una tal relación es única y alcanza un cierto reposo y equilibrio, en las demás rechazadas, es porque el hermano y la hermana no recibe del otro su para-sí y se constituyen sin embargo en 'libres singularidades'. Los para-sí se reconocen sin dependencia, en tanto que no se desean tampoco se destruyen. ¿Es imposible? ¿O está en contradicción con el todo del sistema? (Este hecho ambiguo de la destrucción, llevado por la indiferencia; en todo caso, estamos acostumbrados a dejarnos propiciar por la indiferencia psicológica. No es el caso aquí. Un hermano y una hermana no son indiferentes. Tampoco hay lucha. Al menos lucha a muerte, o por la muerte, o muerte en vida de la lucha, silenciosamente, o en secreto. De momento diremos, con grave seriedad, que permanecerá siendo un misterio, mientras no haya un impulso que lo reabsorba en el sistema. O por ejemplo, si tengo dos hermanas y sólo una me ha sido favorable. Pero al no ser cuestión empírica se trataba de la base de todas las relaciones en un sistema dado para precipitar al reconocimiento del todo en el todo, con salidas y fugas al exterior. Incomparablemente más rico; no simplemente licencioso y experimental. Podemos encontrar el destino final en Antígona como calendario hermenéutico al tema. Pero al ser una cosa enteramente griega, caso literario por otro lado, y precipitándonos hacia las afueras del romanticismo general, un paso más allá, el deseo que le incumbiera en su día a Nietzsche, tomado a lo mejor en los pasajeros burdeles de las periferias, sería igualmente inexplicable, pero profundamente marcada en su filosofía, y en su salida por la tangente casi salomónica, dividiendo su obra en dos. En todo caso la batalla es moderna si es analizable y ecuménica. Bástese el psicoanálisis. Por otro lado, ¿en qué consiste hoy la batalla librada por las antígonas del mundo, a no ser que su consistente no enfrentamiento al hermano, su muerte antes de casarse, y su no tener hijos por fastidio, negación o lo que sea, mermen los interes globales. Sin duda Hegel habla de una justicia y de un reposo, mientras que al otro lado del texto se reciben prolongados, lentos, pesados mocos, que se introducen en la boca de un pseudocristo sin fatiga, sin dobleces; incluso el mismo Cristo elevado en su cruz espermatea delante de la madre. Pero, ¿quiere mostrar (Hegel) lo poco de hermana en que consiste el chorro [nupcial con el mundo] del semen, y otras portentosidades fraternas? Por otro lado, en la escena sofóclea, los suicidios se autogeneran en soledad sin que nadie roce a nadie, sin que nadie se inmiscuya en lo ajeno, sin la acometida menstrual de los cócteles intrafraternos, a pequeñas sacudidas constantes, de modo casi regular, reloj, tiempo. Deseo hacer feliz a mi hermana, por ejemplo. De todas formas considero justo expresarme con claridad, puesto que me permito reducirlo todo a una anécdota que nunca jamás será leída, o mi intención es que nunca sea leída por mi hermana. La anécdota consiste en cierto triunfo de la santidad y en cierto triunfo del Cristo proporcionando su leche una vez al menos en la vida, sobre la cara, sobre su hermosa cara, la cara de mi hermana. Esa leche que emana es sin duda la más esponjosa y pegajosa. Un moco blanquísimo que substituye no sin pasión a la lágrima. La hermana se aparece ante el crucificado con la intención proverbial de recibir cualquier cosa de magnificencia; con todo no puede considerarse nunca escarnio. Agotado Él enteramente de sangre y agua, cruzado por nociones de abastecimiento propio, la subsunción frenética al padre que tanto desea, olvidado el orgasmo del dolor (Bataille) dirige su espasmo bienintencionado. Podría haber sido de otra forma pero por poco no lo fue. O si lo fue transcurrió paralelamente, no siendo consciente nadie, excepto mi hermana, que bañada en prolija santidad sabe filtrar los líquidos, cualquiera que sean éstos. La versión del por poco fue lo otro: un toro de gran tamaño, el ínclito secuestrador, elevado, descargó sobre su cara un moco de semen, que sin saber, sin docta congruencia, institucionalizaba al fin una martirología definitiva que faltaba, para un consenso familiar que sobraba. Sin perder la referencia, ella actuó de intermediario, y ejecutó perfectamente el vaivén. Y la secuestrada por mor de la disonancia autodestructiva tradujo el espasmo animal en lágrimas de azul agua. Todo ello, ya digo, bajo la atenta mirada ocular del Cristo que ha sido sorprendido sin lágrimas para la hermana. A la postre lo significado es claro como el agua, y yo que la conozco presumo del empirismo al cual habíamos renunciado al principio del párrafo: la idea de un semen para una idealización, para mostrar la calidad ética de un hombre; la idea de una irrealización del semen en realización de manantial; la transformación de leche en agua. Y para compensar esta huida del sistema, lo abierto por Nietzsche, que siempre había sido un implante nunca deseado a su obra, por necesidad de olvidar, ¿qué?, no se sabe, o sí se sabe, sólo que la información de base se había transformado precipitadamente (cáliz que se derrama con furia, herida que se abre para matar) en todo el corpus, en su propio cuerpo y obra. Todo al revés: lágrimas de sangre.)





¿Nos encontramos aún en la esfera natural de la Sittlichkeit (la familia) en el instante en que la diferencia sexual parece suspenderse, que el deseo se ausenta al igual que su contrario en una especie de fidelidad sin amor? (Por tanto, no era indiferencia, pues ella corresponde sorprendentemente a la lucha, sino a la fidelidad. Una cosa de amplio expectro y avanzada.) Pero entonces, ¿por qué hermano/hermana y no hermano s/hermana s? Y es que en realidad aún falta una diferencia sexual, una diferencia sexual puesta como tal y consecuentemente sin deseo. La femineidad debe ser representada en una 'relación sin deseo', puesto que es lo familiar, la ley de la singularidad. Pero esta representación debe llevarse al más alto grado de naturalidad, al punto en que la femineidad, permaneciendo femenina, se aparta del deseo natural, se priva del placer y, por esta razón, presiente mejor que nunca la esencia de la Sittlichkeit de la cual la familia no es más que la primera etapa, la primera anticipación. La femineidad se apura, se eleva mejor como hermana, peor como mujer, madre o hija. Lo femenino tiene pues, como hermana, el más alto presentimiento de la esencia ética. Si ella no va más allá del presentimiento no es para ser hermana, sino para permanecer femenina. Se eleva más alto que la madre, la hija o la esposa, pero en cuanto femenina se acoge a la naturalidad de la diferencia sexual, no puede otra cosa que presentir la espiritualidad ética. Siendo hermana se mantiene suspendida entre un deseo que no experimenta, del cual experimenta que no lo experimenta, y la ley universal (no familiar: humana, política, etc.) que le resulta extranjera. El hecho de que tenga la misma sangre que el hermano parece suficiente para excluir todo deseo. [Puestos a confiar en todo ello por inteligencia, astucia y espiritualidad. Al menos a la francesa. Resulta de calcinar cualquier interés que se hace consciente el fluir tranquilo, por ejemplo, de un personaje. Y cualquier referencia es imperfecta. Sostienen que la imperfección es el intercambio referencial para doblegar el montaje regular de una aislada situación, de un aislado proceso, de un aislado progreso. Pero al menos, fuera de lo doméstico, la hermana sugiere la intuición, suelo de una proyección al mundo de las ideas. Construcción de un hueco para apaciguar. En una caverna cualquiera, para tal proceso, se hace necesaria la mujer infinitamente púdica, que no trastee con cacerolas, que no ajuste la luz con recelo.] En ningún momento Antígona es referida en este pasaje pero todo el análisis se deja fascinar por la figura esencial de esta hermana que no se convierte jamás ni en ciudadana, ni en mujer, ni en madre. Ya muerta antes de poderse casar, se fija, agarra, transita, transfigura en este carácter de hermana eterna llevando consigo su deseo de mujer. A Hegel le parece muy bien, muy apaciguador. Lo dice no de forma expresa en la Fenomenología, sino en la Estética. Aquí escribe: 'Pero el hermano es para la hermana la esencia apacible e igual en general. Su reconocimiento en él resulta pura y sin mezcla de cualquier referencia natural; la indiferencia de la singularidad y la contingencia ética no se encuentran ya presentes en esta relación'.







Mi coartada, la de que escribo, en contra de la documentación habida, como en abalorio (COMPRAVENTA DE PARTICIPACIONES SOCIALES DE CRONIC MUSIC, S.L. OTORGADA POR D.VICENTE HIGUERO PEINADO, A FAVOR DE HERNAPLACE, S.L. PROTOCOLO 874 BARCELONA, 3 DE ABRIL DE 2006; COMPRAVENTA DE PARTICIPACIONES SOCIALES DE `MAYABE MUSIC, SL' OTORGADA POR D.VICENTE HIGUERO PEINADO, A FAVOR DE HERNAPLACE, S.L. PROTOCOLO 871. BARCELONA, 3 DE ABRIL DE 2006; a este respecto, yo, rubén polo escribà, entregué en mano de la asistente de Jorge Salvador, (se acordarán de aquel señor con barba incipiente encaramado en una plataforma poniendo música delante de un ordenador en 'Crónicas Marcianas') la cantidad de 12.000 euros metidos en un sobre, sin más. Por esa cantidad secreta yo me embolsé 50 euros para gastos de taxi; ELEVACIÓN A PÚBLICO DE DECISIONES DEL SOCIO ÚNICO REFERENTES A CESE Y NOMBRAMIENTO DE ADMINISTRADOR. OTORGADA POR MAYABE MUSIC, S.L. UNIPERSONAL. PROTOCOLO 872. BARCELONA, 3 DE ABRIL DE 2006; ELEVACIÓN A PÚBLICO DE ACUERDOS SOCIALES SOBRE CESE Y NOMBRAMIENTO DE ADMINISTRADOR. OTORGADA POR CRONIC MUSIC, S.L. PROTOCOLO 875. BARCELONA, 3 DE ABRIL DE 2006; COMPRAVENTA, OTORGADO POR DON JOSÉ RAMÓN FERNÁNDEZ PEÑAMARÍA 'I.S.E.C. INVERSIONES Y SERVICIOS CANARIAS, S.L.' A FAVOR DE: 'HERNAPLACE, S.L. NÚMERO: 3335 FECHA: 21 DE DICIEMBRE DE 2006; ESCRITURA CONSTITUCIÓN SL, NÚM. 2244, FECHA: 22-12-1997 CRONIC MUSIC, SOCIEDAD LIMITADA; CESE Y NOMBRAMIENTO DE CARGOS. OTORGADO POR: 'CRONIC MUSIC, S.L. NÚM. 1874 FECHA: 27-07-2000. ESCRITURA DE CONSTITUCIÓN DE LA SOCIEDAD LIMITADA. HOLGUIN EDICIONES, SOCIEDAD LIMITADA. PROTOCOLO 680. BARCELONA A 9 DE ABRIL DEL AÑO 2003; CESE Y NOMBRAMIENTO DE ADMINISTRADOR, TRASLADO DE DOMICILIO Y MODIFICACIÓN DEL ARTÍCULO ESTATUTARIO, OTORGADO POR: 'HOLGUIN EDICIONES, S.L.' NÚMERO: 3336 FECHA: 21 DE DICIEMBRE DE 2006), todo ello retorcido, el uno con el otro, en simbiosis, o no, en colateración de impulso, bilateralismo pasional o no, a cuentas hechas en mínimos decibelios, con prorrogación, intención; toda esta documentación que va en mi dirección inevitablemente; títulos otorgados para el desempeño de mis funciones literarias, filosóficas, y musicales; ¡fijaros, sin pasar por la facultad, pero a muy pocos metros!; toda esta documentación oculta en el desierto internauta, para el descanso y la tranquilidad, y el apaciguamento; nuestra hermana desinteresada que eleva a público el desdén por la pornografía y la glosolalia administrativa, y las oculta en su regazo infecundo y transitorio. Canal de canales. O contrariar la documentación referida a toda la miseria del mundo económico, por lo que de sometido me encuentro, decir que es mi culpa, mi responsabilidad, para pertenecer al mismo tiempo a dos mercados. Opongo, sin embargo, la buena intención de lo escrito, como hiperrealismo, sin sueños, sin subconsciencia, filosóficamente hábil, diestro. Ahora bien, ¿qué escribo? En el niño es una monada: ¿Te acuerdas del Juicio, y te acuerdas que debías acompañarme? ¿Te acuerdas de todos esos antros donde se cometen los acelerones y Juicios, frenazos, y Juicios? ¿Y te acuerdas de la reapertura de un proceso? ¿Cómo? Eso suena a juicio (J) (Delitos y faltas: pecado y horror judicial. Condenas. Pastillas para la leucemia. ¡Removeré cielo y tierra, oh, Dikos (Dios)! (John Rawls) ¡Por qué crees que me has abandonado!: primera versión olímpica de la justicia. Sí señor, suena a juicio (J). ¡Y del bueno! ¿Y cómo ha sido de oída? ¡Mil cañones! ¿A quién? No si yo. No. Pero. No. Pero si yo no quería... Bueno... Sí, está bien y/o está bien y/o eso está pero que muy bien. No sé cómo pero tal vez un juicio (J) (¿La crítica del juicio?). No, sí, tal vez y de qué manera, pero un juicio (j) con cabo de marinero. Con gorrito de marinero. ¿Sombrero de marinero? Pero no un falso juicio (J) como los de televisión, sino honrado, honradito, con jueces y mesas de nogal, con jurados y dibujantes de jurados, y al parecer con un solo culpable. No hay mejor defensa que un ataque. No hay mejor ataque que un hígado roto por el alcohol (mi papá decía que el mejor compañero de la vida es un juguete roto: ¿es y puede ser un hígado un juguete?). ¡No, es mentira, no se me acusa no se me acusa por suciedad pública ni por aprovisionamiento alcohólico en lo que yo ya he venido diciendo, he venido llamando (como un niño malo he venido llamando y haciendo cuchufletas terribles, crueles muy crueles, y señalando con mi dedo: ¡guá!), he vendío a mis primos un reló, he venido llamando la gaita, el odre, o la barrica de roble, ni nada de eso, barrica porosa como la madera de los armarios de los internados y de los orfelinatos! Mais oui j'suis un orphelin! M'sieur l'orphelin! L'orpheline! Jou, jou! Ta tête est un caillou! O porosa como la tabla de madera que te lleva directamente cruzando mares y océanos (así es como se suele decir) ¡Ma cuia testa green sea! Poros mayores poros menores te llevarán a la mejor isla desierta. A la isla de los que mejor. Si es que la comparación no es adjetiva cómo va a serlo. A no ser que... Y ése a no ser que ni se produce ni se ha producido. Bueno, el caso es la compleja sinfonía de gaitas. Y ya adondequiera que vaya como la mejor sinfonía. Es mortal de necesidad. Uno grita: ¡Juez de jueces, entra por la puerta, ustedes se levantan luego se sientan y luego y luego Dios proveerá! La verdad es que será mejor empezar por el juicio de televisión que vi precisamente ayer por la noche cuando todo el mundo estaba acostado acostadito. ¡Ay, vuelve como un olor a azufre y este sentimiento de persecución, de correr y de vuelta a caminar, correr delante de alguien que inexorablemente te persigue! Fui hacia el armario (habitación de hotel: extrema expectación, perchas, y más perchas, papeles por el suelo del armario), y el traje (militar con galones por supuesto e insignia médico, médico forense anatómico, coño). Hoy Poner Mañana Quitar. O ¿cómo va esto? Hoy Quitar Mañana Poner. Pero ¿cómo va esto? Es notable, es notable, cómo la espera me pone lejos, menos a tono para las cosas complejas. La simplicidad con que las gaitas, ardientes teas de propano que en cada caso, uno se toma el veneno como mejor le conviene a lo Sócrates a fuerza de no reír el menor chiste (en todo el mundo, la mejor definición de seriedad es no reírse, ¡cuidado no reírse del menor chiste! Y si encima te están dando cicuta para beber cómo vas a hacer para no contar un chiste por tu suerte. ¿Me entienden ustedes? Y la solución para no reírse es tener un poquito de cicuta a mano, y pensar en el interior del cuerpo, vísceras y menudillos). (Pero a fuerza de agua pasada y de molinos que la mueve.) Dicen (piensan) que todo está resultando como planificaron los simios, que la cosa marcha, que la cosa funciona, que la maquinaria cumple con los plazos. Ay, cumple como un sol, solete. (Ha quedado sistemáticamente demostrado que el sol está cabreadísimo.) De vez en cuando objetan con un berrinche. ¿¡Qué os habéis perdido...!? ¿Cómo es eso querido, queriditos? ¡Virgen santa! ¿Quién es este hombre tan feo, mami? ¿Escribo para hacerme merecedor de perdón? Porque si escribo justo sin pornografía, es decir, con derecho a las represalias, y no obstante mofarse inocentemente de lo increíble y sorprendente que resulta la represalia, en cuanto que se obstina en gravarlo, marcarlo, al hombre sin perdón, ni por justa que fuera la idea, tanto de lo que escribe como de lo que ríe, ni de los cebos que impone en el desierto:




"...Me cracha dans la bouche.
Un mouvement de déglutition presque inconscient
me fit avaler le glaviaud. [L'ortographe de ce mot
qui n'a jamais appartenu à la langue, qui est fait
pour s'en détacher comme un molardon, reste
incertaine et plastique, élastique, finalement, et
lactique. Dans Notre-Dame, c'est glaviots: 'J'envie
ta gloire. Tout aussi bien qu'au Mexicain, tu aurais
fait mon affaire, comme on dit au tombeau. Durant
tes mois de cellule, tu eusses tendrement craché
de lourds glaviots raclés de ta gorge et de ton nez,
sur ma mémoire.' Dans Miracle de la rose, c'est
aussi glavios: 'Lorsqu'ils voulaient faire chier une
cloche ou un vautour [...], ou un bourrique (un
mouchard), les marles allaient le trouver [...] lui
crachaient à la figure des injures atroces, des
glavios']... Deloffre [événement global] me cra-
cha sur les yeux. Les septs y passèrent, et plusieurs
fois même, et Divers parmi eux. Je recevais les
crachats, dans ma bouche distendue que la fatigue
n'arrivait pas à refermer. Il eût suffi d'un rien pour-
tant pour que ce jeu atroce se transformât en un
jeu galant et qu'au lieu de crachats, je fusse couvert
de roses jetées. Car les gestes étaient les mêmes,
le destin n'eût pas eu grand mal pour tout chan-
ger." Miracle de la rose.


Comme toujours, c'est une interprétation violente,
parodique, radiographique, profonde, implacable-
ment dérisoire du Golgotha. Un golgotha de gala-
lithe, mis en scène par Mathieu, comme ailleurs
par Jean: "puis s'agenouillant devant lui, ils le
raillaient en disant: Salut, Roi des Juifs! et ils
crachaient contre lui, prenaient le roseau et frap-
paient sur sa tête". Il eût fallu si peu...


"le destin n'eût pas eu grand mal pour tout chan-
ger: la partie s'organise... des gosses font le geste
de lancer... [...] Nous étions au centre du parc
le plus fleuri de France. J'attendis des roses. Je
priai Dieu de fléchir un peu son intention, de faire
un faux mouvement afin que les enfants ne me
haïssant m'aimassent. Ils auraient continué
ce jeu... mais avec des mains pleines de fleurs,
car il eût fallu si peu de chose pour qu'au coeur
de Van Roy, à la place de haine, entrât l'amour,
[...] Ils avançaient de plus en plus, jusqu'a être
très près de moi, et ils visaient de plus en plus
mal".


Por tanto anécdota de dos cosas que tan cercanas se pueden transformar la una en la otra. Como las empresas que administro, se saltan, se ponen en contacto con el cielo, en el cielo, cosmogonía. Como las cosas que escribo para hacerme perdonar, o como las cosas dichas para erguir el pensamiento/cara perturbadora de la chica cara perturbadora que deja rastro en la conciencia que se ve por poco no vaya a ser que sea otra cosa, por definición o por economía. Cara perturbadora, inefable, por poco, ¿de qué chica me hablas? ¿De qué escritura hablas? ¿De qué trazo, marca, línea o líneas hablas? ¿Y qué conexiones? Para que el pensamiento administre, culpas, las culpas de todos. Sólo Derrida en este caso me hará perdonar. Si me salto el protocolo, los protocolos. Yo estoy erguido junto a mi pensamiento que hará que me perdonen puesto que hay una intención. Esquivar la receta. Manufacturar. De lugares así, de lo que sin duda escupirme, de lo poco que queda, un poco así para atravesar con la aguja la telilla que menstrúa por las dos caras. Las dos, leche maternal que atraviesa infinitamente la boca que pide deuda leche que se devuelve para ser exonerado la boca que recibe pago circuito cerrado del pensamiento contemporáneo. Se cumple el plazo y la imagen es perfecta, el nombre propio de ello coincide tan placenteramente, tan profundamente. Sólo que el aplazamiento es invisible. De uno a otro, ha lugar la idea de lo visible, la reconstrucción pornográfica dada su búsqueda precipitada, anticipada. Poner en el desierto internauta la misma invisibilidad visible. Sólo que nadie entra no por falta de llave. Derrida, o Sollers. O uno o el otro. Para lo uno o lo otro. Por poco lo uno o lo otro. Por poro, o uno o el otro. Sudando la letra gorda. Porosidad excepto en el mástil que lo carga todo para ventear. Soplar. Soplando. Confirmar ante las administraciones que los plazos, unos tras otros, fueron inevitables aun llevando mi dirección. Fueron subconscientes o fueron invisibles. Para intervenir por ellos me hice de pensamientos. Justamente todos los pensamientos entre Derrida y Sollers. Entre ávidas bocas y distintas representaciones, no, distintas administraciones, nuevo, nuevas, neologismos precisos, entre lo que se piensa y luego se administra.


C'est-à-dire de mieux en mieux: "Je les voyais,
les jambes écartées, se ramener en arrière comme
le tireur qui bande l'arc, et faire un léger mouve-
ment en avant tandis que le jet giclait. J'étais atteint
à la face et que je fus bientôt visqueux plus qu'une
tête de noeud sous la décharge. Je fus alors revêtu
d'une gravité très haute."


Non plus sa mère mais sa mère, non plus la mau-
vaise mère, celle qu'on ne peut ériger, mais le
phallus éjaculant sur la croix, la mère droite, c'est-à-
dire normale, en équerre, qui brille, elle, en Gali-
lée, depuis toujours, dont le sexe debout reluit,
dégouline de sperme. Mais la meilleure est la pire
(fallu si peu), la plus grave: "Je fus alors revêtu
d'une gravité très haute. Je n'étais plus la femme
adultère qu'on lapide, j'étais un objet qui sert à
un rite amoureux. Je désirais qu'ils crachassent
davantage et de plus épaisses viscosités. C'est
Deloffre que s'en aperçut le premier. Il montra
un point précis de ma culotte collante et cria:
Oh! vise sa chatte! ça le fait reluire, la morue!"


¡HE DICHO QUE NO PIENSO TRADUCIR A GENET! ¿POR QUÉ? ¡PORQUE SOY INOCENTE! Detrás la estrategia y el lifting. O una confesión que no sirve para absolutamente nada. Pero yo sé que oponer algo escrito puede favorecer en alguna medida. Sin duda, el nivel más duro administrativo. Las penas y los castigos no pueden prescribirse a la quietud absoluta de un escriba. Sin duda, tampoco, me favorecen los que están muy cerca, al nivel del círculo. Pongo en reserva mis ojos. Los pongo a cubierto. Encubierto. ¿Cómo traerlos a colación? Quiero decir, mis compañeros. Entonces ellos han escrito mucho antes sobre lo escrito, mucho antes que yo. Ellos han hecho historia de la historia. Convaleciente y ruin eternamente. Ni siquiera puedo confiar que un juez lea sobre ello. Y si el juez fuera mi hermana. No soportaría. No hay circuito a no ser que le mostrara las peculiaridades de él. Y ello es indudablemente claro en lo que escribo. Porque escribo para no escribir, y escribo para forzar la exención de una deuda. Antena Borrego el nombre que le doy. Sigue Derrida: Ejemplo único en el sistema: un reconocimiento que no es natural y que sin embargo no pasa por ningún conflicto, por ninguna lesión ni por ninguna violación (¡mis hermanas me seducían a la edad de 15 años! Mi padre ya había muerto, yo creo que ya eran mujeres e hicieron comprobaciones de última hora, puestas a punto. Hablo dos de tres. Luego con el tiempo me preguntaron púdicamente si persistía en algún tipo de encanto que las atrajera, y que desconocíamos por fuerza. Pero yo también me imaginé cosas. A veces pienso en lo que pudo ser. Y en realidad nunca hubiera sido, ni soy, desde luego): unicidad absoluta, universal sin embargo y sin singularidad natural, sin inmediatez; relación de simetría que no necesita de ninguna reconciliación para apaciguarse, que ignora el horizonte de la guerra, la herida infinita, la contradicción, la negatividad. ¿Es inconcebible? ¿Lo que la gran Lógica no podría de ningún modo asimilar? ¿Por qué a Hegel le procura este sentimiento de paz infinita de lo que hace confidencia? Cerca del fin de la Estética: "De todas las obras maestras de la Antigüedad y del mundo moderno, - las conozco más o menos todas; y a cada uno el deber y el querer conocerlas - , Antígona me parece desde este punto de vista la más admirable de todas, la más tranquilizadora obra de arte". Declaración insólita: como en la Fenomenología, alude al apaciguamiento pero bajo un tono de confidencia personal. Es cuanto menos raro; se pueden enumerar los enunciados en primera persona, alusiones a lecturas personales, los consejos, los 'a mí me parece'. ¿Qué ocurre? ¿Y por qué ocurre en el momento en que el cuerpo del sistema//ocurre que una hoja en blanco no puede hacer desaparecer por ejemplo un gran problema, si el tema es un gran problema debería tratarse. Sí, la sensación de un gran tema, o la providencia del gran problema, en un gran tema, y en un coloso tratamiento médico, tanto el tema como el problema. Una gran hoja blanca al margen de lo que en ella se pueda llegar a escribir: reto, desafío, ingreso, documento notarial. Pero ocurre que hay veces que no se escribe. Una fotografía, por ejemplo. Hasta la fecha pocos novelistas (siempre son demasiados en última instancia) han utilizado la fotografía. Dicen que las leyes de la palabra no necesita imágenes. O que no debería mezclarse una cosa con la otra. Una pancarta, un cartel es toda la literatura de hoy, que no debería mezclarse, el reclamo es mezclarse, una cosa con la otra; las prioridades por ejemplo mantener a punto el dispositivo creyendo que la inocencia está en el dispositivo, y no en el habla de los grandes encomios para decir que un problema es un tema con gran solución//debería mantenerse firme en lo que rechaza?//un tumor, por ejemplo, el cuerpo lucha en contra pero es el médico quien lo extirpa, parece ser que el cuerpo no ha podido: el médico dice que el cuerpo se revela, pero ¿es suficiente? Nos sorprende a veces la inocencia con que actúa. No el médico, sin embargo, que es un ser experimentado. Pero no deja de ser extraño al sistema una oportunidad de adquirir tal o cual tumor. ¿Qué ocurre? ¿Por qué el cuerpo no lo rechaza mucho antes? Obrar contra la evidencia debería formar parte del método analítico, y en los usos forenses, y a partir de una contrahechura patológica que sin duda desborda al propio sistema como anunciando una regresión, un secuestro, un frenazo ya digo (o lo dice el médico: inoportuno). Pero el texto de Derrida valora: 1. el momento de tensión de un sistema que rechaza (momento intransitivo del verbo: en el momento de tensión rechaza, o porque rechaza se tensa); y el sistema rechaza porque anda muy solo; 2. el momento de dirección que toma un sistema por lo que rechaza; 3. el estiramiento casi gimnástico de un sistema que permite diversos rebrotes, o en todo caso un licencioso injerto; contrato por pura porosidad, los sistemas como los de Hegel no se agencian sino que contratan/contactan por los poros de su piel, tal el sudor, y la referencia siempre implícita de un trabajo, golpes repetidos, sucesivos, infinitos, en el interior de una galera. Un sistema arduo, difícil, complejo para autocompadecerse, completo para rechazar, transpira porque trabaja. (Damos opción a entendernos en lo sucesivo con esta frase que dice que rechaza trabajando en la dureza de su instante conmovedor para no pasar por determinadas infravaloraciones tan extrañas como regresivas: Et pourquoi cela se passe t'il au moment où le corps du système devrait se tendre dans un phenomène de rejet?)//Este injerto parece conllevar una estructura inasimilable. La confidencia suena tanto más extraña como que clausura un párrafo de lo más 'hegeliano'. La guerra arrasa con todo.//¿No me pasa a mí lo mismo? Colaboro con el sistema que me vio nacer. Si hay algo que me da repugnancia, asco, y me pone colorado de vergüenza, es que nos tratemos aún hoy en la reciprocidad de un sistema definido, insistiendo en algo que a mi parecer ya no tiene evolución en el pensamiento contemporáneo. Yo lo digo, disculpándome, por si no fuera un tumor hombre. Desvelándose poco a poco el sistema que todos llevamos dentro, sistema del hombre, sus glándulas y anidamientos glandulares. Sus andadores y sus sistemas de fórceps, abrir, cerrar, también en lo médico. Entrada y salida, consular y diplomático, memoria y estilo, acceder publicitariamente al cuenco de gran hermoso fondo, y a las apetentes recurrencias del cartel, reclamo, sabiduría. Cuando no es todo un ejercicio de obstinación, summa obstinación, y el efecto de un coleccionismo parergonal. Sustituyendo sin habilidad ninguna los conceptos de asco y repugnancia asimilados por algún efecto natural, resta precisamente la vergüenza y la vergüenza ajena, que constituye para muchos el recurso a una cienciología. Y ante la ciencia que abre el tiempo a nuestras expectativas parémonos, y las manos a ocultarnos en una prosa infinita, que no para nunca, que no se deja extenuar, que más bien agota y reclama la tonalidad justa para no caer en el tiempo del dolor. Es el texto que no se reafirma nunca. Probablemente la broma más universal. Dados al texto, envueltos en él, de todas formas para acceder a nada serio, puesto que lo serio es la innata capacidad para representarnos. Todo por una imagen que reclame nuestra atención. En el punto en que, por ejemplo, Hegel mismo dice haber encontrado las misiones de la tragedia.//La carnicería de Sófocles ha sido exhibida. La caída o la elevación final recibe de ella toda toda su fuerza de desplazamiento, la oculta extrañeza de su a parte. Hegel viene de analizar la diferencia entre la reconciliación épica y la reconciliación trágica. La tragedia, es aún la tragedia desencadenada para superar la unilateralidad de la conciencia individual.//Prolijos, prolijos para nada, quiero decir, la cosa se yergue y tiene una puntita de metal apenas apreciable (pero si digo ahora mismo Derrida, soy yo), a lo mejor para endurecerse o para cambiar de color. El bello color de una cosa tajada, casi por la mitad, acaso más cerca de un extremo que del otro. Si digo 'yo' es para no decir Derrida (la vergüenza que os daría no estar a la misma altura que un animal, la vergüenza, acaso visible y creíble, de una defección total que resume la seriedad en garantía de una superioridad defectible: en realidad algo muy fofo que se desparrama por invisibilidad de una retórica ya muy usada, que no puede más, y que ha defendido lo imposible, no os puede hacer levantar, ni siquiera con inmensas grúas. Al aparecer el texto desaparece el grito de guerra que os pone en marcha. Por finura y galantería. Casi por poco fue una teoría. Defenderla hasta morir. La inversa es imposible. Y de repente este tío/tipo nos mete en el ámbito de la guarrería y la desmemoria. Eso sí con buenas palabras: algunas de ellas, o muchas, prestadas, o siguiendo el hilo de una conversación que ha precedido siempre a pocos metros. ¿Por qué? ¿Qué se trata de olvidar? Retóricamente. O dándonos de comer. Vuelta y vuelta. También por impuntualidad, de sobra sabemos del retraso, por querer hablar del retraso, y querer comunicar el retraso. Pero siempre hablando 'bien' de algún modo. En alguna forma, en alguna manera, no por desconsideración hacia Derrida. O por temor a emanciparme del susto, mearse de susto. Podría estar planificando todo tipo de subversiones. No contra el régimen, no contra el Estado, no contra la república. Autoproclamarme. Autodonarse y autodotarse por compensación. Es decir, aplacar, calmar, apaciguar, amainar las aguas, sosegar. O al descubierto o en profundidad. A falta de luz. En la habitación más lúgubre. La cama como sarcófago, y el nido como boca. Adelante, vas a tirar a tu madre natural. Sin duda es lo mejor que pueda hacer hoy.//Los individuos entran en lucha para poder afirmarse como totalidades en su 'presencia' concreta, de manera a estar, ellos mismos, 'bajo el imperio de lo que combaten'. La 'lesión' que infringen al prójimo debe honrar a aquello que corresponde 'a su propia existencia'. "Es así, por ejemplo, como Antígona vive bajo el poder de Creón. Ella es al mismo tiempo hija del rey y prometida de Hemón, tanto que debe obediencia a las órdenes del príncipe. Pero Creón, él mismo padre y esposo, deberá respetar la santidad de la sangre y nunca ordenar lo que contradiga semejante piedad. Es así como a la una y al otro es inmanente aquello contra lo que se enfrentan de manera recíproca, y se ven arrastrados y doblegados por aquello mismo que pertenece al círculo de su propia presencia. Antígona sufre la muerte antes de haber podido gozar de la escena nupcial, pero también Creón, por su parte, se ve afectado por la muerte de su hijo y de su mujer; el uno por motivo de la muerte de Antígona, y la otra a causa de la muerte de Hemón". "De todas las obras maestras de la Antigüedad y del mundo moderno, - las conozco más o menos todas; y a cada uno el deber y el querer conocerlas - , Antígona me parece desde este punto de vista la más admirable de todas, la más tranquilizadora obra de arte". Efecto de focalización, en un texto, alrededor de un lugar imposible. Fascinación por una figura inadmisible en el sistema. Insistencia vertiginosa sobre un inclasificable. ¿Y si lo inasimilable, lo indigesto absoluto jugara un papel fundamental en el sistema, abisal, antes que ninguna otra cosa? El abismo jugaría un papel casi trascendental y que dejaría formar por encima de él, como una especie de efluvio, un sueño apaciguador? ¿No es acaso que siempre un elemento excluido del sistema se asegura un espacio de posibilidad en el mismo sistema? Lo trascendental ha sido siempre, estrictamente, un transcategorial, lo que no puede ser recibido, formado, terminado en ninguna de las categorías internas del sistema. El vómito del sistema. ¿Y si la hermana, la relación hermano/hermana representa aquí la posición, la ex-posición transcendental?

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