Por algo el pilón es lo que es, exhibido en totalidad, arrimado, y bajo arresto domiciliario: siempre y cuando a nadie se le ocurra dejarse amarrar, atarse a él, como loco de atar, como perro que se zambulle en el gorgoteo del agua calada, mar salada.
El pilón (Derrida). Exhibido, como toda prótesis, toda epítesis, toda erección, todo simulacro, todo apótrope, toda ostentación, todo espectáculo, con coquetería. La cuenta - sorprende por su exactitud - deja que aparezca la plusvalía, no aquello que haría falta compensar, el miembro por lo menos, sino la prótesis que se yergue por sí misma. (No hay que traducir a Genet por cuenta propia; no así a Sollers, puesto que Sollers es desconocido en éste nuestro país. ¿Por qué no me traduces a Genet? No seas tonto, todos sabemos porqué no traduzco a Genet. No encuentro el modo.) El carácter del pilón, como un coloso de piedra, no sabe de reposo. (Traduzco 'stance', la stance du pilon, por 'carácter', el carácter del estilita que sobrevive encaramado a su estilo (STYLO/COLUMNA), por ejemplo, el más famoso estilita, cristiano en oriente medio, San Simón, recuerdo que empezamos a pensar cuando la cabeza tiene suficiente altura, no se sabe cercano, no se sabe a ras de suelo, o eso parecería, por la constancia, la tenacidad, educación, formación que eleva y da carácter. En francés, 'stance', estrofa, y estrofa con intención o carácter moralizante, total y completa. Aunque en inglés es actitud. Una disposición o un dispositivo. Ni siquiera aquí interpreto el talento. Para cosas de talento atesoramos situaciones de gran imaginación, sobre todo en familia. La familia sabe muchísimo sobre talento, actitud, y carácter. Y una serie de estrofas es para la familia un detalle de carácter, dependiendo de la intención, puede ser horrible, o fácil, simple o reprobable. Se dispara el vocabulario. Pero siempre gira sobre carácter, actitud. Pero aquí actitud se valora como ventaja, habilidad, incluso aptitud. O revoca el carácter del sujeto tal estilo, preconsciente, la habilidad protésica que le encarama es parte de una negociación donde el comercio se hace imposible: una muralla tendría un carácter totalmente opuesto; permite 1. el fusilamiento sin capacidad 2. el mercado, disposición de mercado con parapeto. Todo aquél que es fusilado se expone al comercio. Pero esto tiene otro precio, otro valor. El precio de la deshonra, un mal soldado o un nefasto piloto. Un mal producto que se vende para la buena salud de la economía doméstica. Inalcanzable estilista no perturbado por la prótesis sino por las prótesis: especialmente cobayas, roedores, el estilo de lo que se vende. Pero acto seguido de la frase de Derrida, stance como carácter, otra frase en que el sujeto 'stance', pasa del sujeto simónico como de la mierda. Puesto que la mierda susurra posiblemente todo lo semántico. Incluso desgana y desmotivación. Todo puede darse en un puesto elevado. Resto de olores. Tumores y falta de higiene. No sabemos si un mal olor provoca la desgana, o si bien pertenece todo ello a un intercambio menos comercial de lo que se había supuesto. Es horrible, la intención puede ser horrible. O bien, es terrible. La estrofa del pilón, aquella que es terrible porque marca la posibilidad del bien moral, es una prótesis que aumenta el valor del miembro desprendido por una acción de tipo honroso. Entonces:) estrofa/pilón/actitud/carácter/prótesis, (como más adelante, esperma/saliva/moco/ baba cuajada/lágrimas de leche/espuma de vómito) (y un poquito más adelante: matar/adorar/besar/joder/embalsamar/erguir) (y ya mucho más adentro cuando todo ello ha sido desplazado ambiguamente; y entrado y penetrado los productos de pesada, viscosa, y blanca sustancia: la condesa caca) pasa del sujeto, sobrevive a su portador, y le protege de todo desfallecimiento, vela cuando (cuanto) duerme. (En el niño es uma monada, la princesa no para de reír porque alguien como un Rey duerme reparadoramente: todas las circunstancias del día son para la princesa, se las ha ganado, el valeroso Rey sestea. Las leyes son laxas, los reyes laxos, mórbidos. Mientras duerme el típico Rey, los Otros, en cierta proximidad geográfica, duermen. Lo digo para crear solidaridad, pero se me acaban, se me agotan los paréntesis para tales cosas. Crear solidaridad con la especie de reyes, de los cuales no hay uno solo precisamente solidario, sino son empresas 'intramuros' de incivismo, perversidad, y ganas de joder un poquito. Sigue la cosa: es cierto que las autoridades no permiten el sesteo ininterrumpido y simultáneo. Las cosas así paralizadas devendrían ilegales; el ensueño, como todo lo ilegal, es alternativo, o permite la alternancia, o la estrofa legible, o la novela candorosa, justo en el instante preciso, así la siesta de un rey. Mientras duermes hay gente que opera, trabaja, psicoanaliza la cuestión, repite faltas, o actúa. El lado de Rey que es Ley y opera en su primer presente, el verbo se estrangula, se congracia, se agracia y decora, se monumentaliza, y así monumentalizado se dispone en la actitud que le es propia, el ensueño, la diatriba moralizante, el círculo de tiza, y el tachón sobreabundado; no hay más.) Sigue Derrida: Cuando Culafroy, a quien la lisiadura inspira tanta repugnancia como 'los reptiles' supera el asco en un esfuerzo sublime estrecha la pierna de madera contra su pecho 'era ahora un miembro vivo, un individuo, como un brazo o una pierna apartada del tronco por una operación quirúrgica. El pilón pasó la noche de pie, una noche de vigilia, apoyada en un ángulo, contra el muro'. Inquietante estrofa. Sin embargo, el cojo sueño, naranjas en una mano, machete en la otra, la esfera de oro y el cetro. (En el niño es una monada, y por acumulación, sobreexcitación de babas, cortejos, sueños inconciliables, polla tiesa, frío lumbar: Existe una sobreabundancia de generaciones que han perdido el gusto por el ensueño. El coche si se deslizara sin piloto... Bien puede un Rey de este máximo nivel tener sueños tristes y desagradables (lo que le honra es tener leyes en vigilia). No sabe, ni se lo imagina, que la vagina pueda ser debida al mal aliento del cuervo próximo. Emanaciones de un cuervo con risa teñida de una inquietud plena de trenzas que desciende hasta el suelo, al otro lado de la cama, por la escalera, por algunas orejas de más. ¿¡Y por qué no impedirlo con drogas y trampas!? Me refiero a la risa, ¿por qué? ¿Por qué combate la ley? ¿Todo aquello sobreexcitado tiene ley o rey?) Como no puedo permitirlo lo tacho, es mi propia repugnancia, mi propio reptil, mi propia prótesis, y no puedo permitirlo porque no aguanta ni la propia calidad de la madera, o materia, ni la pierna, calidad de la pierna. Y leerlo es igualmente repugnante por su semantismo, sentido, sensibilidad, y no por ello unicamente sino por su gló gló glotismo, cuando de lo otro no queda nada, o está suficientemente elevado para no comprenderlo. Cerciorarse de la mercadería. No puede improvisarse, ella sería nada. No podemos elevar a retórica lo que confunde y pierde. Lo mismo que todo el cristianismo a ras de suelo no puede evitar ni la prospección de mercado ni el rechazo a la glosolalia, o a la infecta gallina (de Finnegans, por ejemplo, la del pico marrullero). Las cuentas claras.
Mira, si leemos Glas es por la ocurrencia de la familia hegeliana, hasta donde nos pueda llevar. Imponer un cortafuegos de abundantes localizaciones, esto es Genet, es el presupuesto de una familia literaria que está por probar económicamente. Si la economía tiene sintaxis propia en la representación del sentido lo mismo que la familia, el hecho literario debe poder rendir cuentas a quien le paga. Pero esto es ponerse a la altura del miembro erectil. Y de sobra estropear el traje del domingo. La línea fugaz de la oración religiosa debe adaptarse en cuanto pueda al nivel irrefutable de los avatares económicos. Al igual que la novela. Debe adaptarse al tema del día decolorando su principio irrefutable. La paleta estilística. O bien el paleto humeante. Humeante y sinergia industrial. Si Hegel incide en la familia es porque permite el tránsito de lo verdaderamente oportuno, la valoración de entidades que llamean de oportuna contradicción, y en su seno permitir el movimiento acelerado de su resolución. En la dispersión literaria la cosa quedaría más o menos como los globos de helio no refrendados, sin trámites, el cojo vendedor azorado, muerto de rabia, sin obstáculo atmosférico. Todo lo que se levanta a las siete de la mañana se deja penetrar por el aire del día hasta que la noche frena, aquella su mejor verticalidad en el espacio de muchas horas: dispuesto a todo. Lo mismo que decir que su mujer no será fecundada mientras usted se dedique a follarla en sueños. El hecho espasmódico de la floración, en sueños, entre paréntesis. La familia transforma la malformación. Todos los sueños de Genet en una sola tirada. Si Genet es importante es porque su educación no es preliminar, no es salvaguardada por ninguna especie conocida, y entre las flores se oculta, o se disfraza, disimula. Y también, precisamente, oculto entre los grandes héroes criminales. Por la serie dispersa de sus crímenes, y por la serie secreta de sus motivaciones. La admirativa presciencia que Sartre le otorga únicamente genera al poeta Genet. Entre Sartre y Derrida hay muchos partidos de fútbol de distancia: 'Por la misma época en que Derrida estaba planeando Glas, Genet y él sellaron su amistad viendo partidos de fútbol. Genet estaba cortejando a un jugador marroquí que pertenecía a un club francés y había seguido su carrera asiduamente.' Genet, Edmund White (traducción española), pág.798.
Así como el hombre mónada se oculta en el niño es una monada, vergonzoso. Todo cuanto dice, quien sea, y donde sea, es vergonzoso, reprobable. Sobre todo si no acepta que ha de besar a quien le paga o a quien le lee. Lo vergonzoso es antes que ninguna cosa la vergüenza propia que alcanza a quien escribe así, y tal vez no sólo se limite a ello, sino a una ciencia de la vergüenza ajena que le subyace. Primero, precisar con un lenguaje apodíctico, honroso y estimulante matinal, todo cuanto la ciencia de la vergüenza precise. Igualmente vergonzoso es todo aquello que dice que algo es una mónada, o algo es una trinidad, o algo es el conjunto del saber. Pero bien que toda vergüenza atañe únicamente a la sangre, y es más vivo que vivo.
Precisamente una página antes White resalta: Poco después, cuando Philippe Sollers, editor de Tel Quel, le pidió a Genet una colaboración, éste no supo qué enviarle puesto que desde la muerte de Abdallah (el novio) no había escrito nada. Hay gente que se hace familia con y otra que se compadece de. ¿Es que nos dejamos alcanzar o alcanzamos de una vez por todas a la pitón? Cuando una novela adviene es ante todo algo contrario al hijo pródigo. No es un hijo que vuelve sino el hijo que estaba allí repartiendo aspavientos por sus deudas. No tenía más remedio que. Pensarlo durante años es peor que todos los infiernos. Pensar para quién se escribe. Al contrario, garantizando que su deuda es inexistente. Desearíamos escribir para anular lo que se ha escrito. Honroso y matinal no se deja traducir por el nocturno criminal. Siempre pasa, y siempre ha pasado. Si un superpárrafo, o una estrofa antimoral, precede a todo cuanto se dice con el corazón, con absoluta seriedad, y dedicación, sea ello una presciencia o 'una inmersión', es para evitar precisamente la estricta dominación de un texto abierto. Y lo incluyo aquí (confesión) bajo la vista de nadie, que sé que nadie alcanzará a leer (a no ser por ilusión o por enfermedad), como en mil lugares inesperados en el niño es una monada. Mil recursos para que a uno no le lean. Tal vez incluye la necesidad de Derrida para que Glas no sea leíble ni por cirugía. Más adelante se verá. Toda idea de tubo digestivo también. El problema de el niño es una monada es que no es un buen libro e introduzco lateralmente una defensa, un contacto cariñoso. Pero no me conformo con no aceptarlo y no incluirlo en la lista de lecturas. Supone un nuevo riesgo. Lamentarse por lo que uno ha escrito a las horas del día, de máximo sol. ¿De qué logro avergonzarme? Glas es impúdico, pero filosófico, arreglado a la manera filosófica, y a la manera literaria. A pesar de Genet, en contra de la familia en contra de Genet, o por muchas vueltas que se le dé, a favor de Genet, su hermosa literatura salida de un bolsillo como una navaja a punto de estirparme el bazo, o dejarme sin huevos; novedad, enfrente a todos los otros tipos de castración: falta de interés, falta de carácter, falta de talento y de aptitudes, dispersión absoluta. Sartre convencido de ello salva pues al poeta mucho después de que a Flaubert lo diera como una perfección humana. O mucho antes. Todos estamos interrumpidos por un manto que se llama lenguaje. En varios idiomas, en varios libros. Los que operan, difractan, pero también amarillean. ¿Estaríamos en contra de ser fecundados por un hepático? Semblante meramente hepático. Porque ante todo un libro como el niño es una monada no puede ser leído: y existen varios motivos, lo que ya es mucho. Lo primero: falta de una familia que empiece a compadecerse. Por una falta. Por algo que no está allí y debería ser restituido.
En España, lo más elevado: el jugador de baloncesto. Lo digo en el niño es una monada. Conducir y guiar, tantas cosas en el niño es una monada, al margen de lo que realmente importa. Balbucear o esperar a la buena salud. Trangredir o mudarse en un pelele; o tirarse pedos a partes iguales. Fuerza por lo bajo el vocabulario. Fluye fácilmente por lo alto el bocabulario. Y luego, realmente nadie sabe de dónde viene. Por lo que saber y adónde va o de dónde viene..., son cosas de extrema importancia, a nivel olfativo; los mejores: los jugadores de baloncesto, siempre, a cierta altura. Por eso, cuando Derrida menciona a uno cualquiera de los estilitas me sonrojo ante la posibilidad de quemar las prótesis propias. Las naves son extrañas. Ajenas. Pero no dejan de ser mediterráneas.
𡺓𡺔𡺕𡺖𡺗𡺘𡺙𡺚𡺛𡺜𡺝𡺞𡺟𡺠𡺡𡺢𡺣𡺤𡺥𡺦𡺧𡺨𡺩𡺪𡺫𡺬𡺭𡻒𡻓𡻔𡻖𡻗𡻘𡻘𡻙𡻚𡻛𡻜𡻝
martes, 14 de abril de 2009
Gló gló o Glogló (cálamo, stylo, pilón) i
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario